Vanguardia Organizada del Pueblo

Vanguardia Organizada del Pueblo

 

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Ronald Rivera Calderon

23 Septiembre 1947 (Valparaí­so)-13 Junio 1971
Alias: Manuel Campillay; 24 años
Expulsado de la JJCC y luego del MIR para fundar la VOP junto con su hermano e Ismael, estudiante de pedagogia en la UTE donde llego a ser profesor ayudante. Hijo de un obrero ferroviario, huérfano de padre en su adolescencia mientras su madre se encontraba postrada debido a una fuerte artritis. No fue un buen alumno en la escuela, pero si un gran lector. Ronald trabajo como obrero en una fabrica de corchos, pero fue expulsado por dirigir una hulga salarial, luego adquirió el oficio de mueblista. El 13 de Junio de 1971, la policía los detectives y el ejército rodean la casa donde se encontraban parapetados.

HACER DE CHILE LIBRE O

MORIR POR LA REVOLUCIÓN

 

Homenages

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- El viejo, la traiciòn se paga con sangre. VOP

- Sobre la VOP. 3 masacres estatales y 2 actos de violencia proletaria (x los 9 campesinos muertos de pampa irigoin

- Autogestión campesina en Chicauma, VOP style, 1970/1971

 

¿Porque recordar y hablar de la VOP hoy?

Nota HOMMODOLARS

Tal como dice el titulo de este colgado, que en realidad fue “intervenido” de nuestra parte al tomar una frase del artículo para que fuese parte del título; sin duda que recordar a la V.O.P es un intento por desmitificar lo que fue el Gobierno de la Unidad Popular. Para los revolucionarios no solo es importante saber “ir al ataque”, sino contra quien y para qué. El intento de comprender el funcionamiento de la sociedad capitalista, de la sociedad subordinada a la producción de mercancías y todas las consecuencias que esta forma implica para las relaciones sociales cotidianas es un paso, un momento de identificación de los elementos, las relaciones sociales que llevadas a una categoría podemos poner entre ceja y cejar y analizar el modo en que podemos subvertirla. En los momentos actuales de guerra de clases cada anarquista o comunista o quien se declare enemigo del orden sometido a la producción de mercancías, del espectáculo, de la cotidianeidad del capital, hemos de atacar cada elemento que hace posible la reproducción y extensión del dominio del estado/capital. Quizás el ataque descentralizado HOY es visto de una manera negativa, pero es solo nuestra capacidad de incorporar dichos ataques en su nivel abstracto y concreto el que desarrollado con el sinnúmero de acciones subversivas (que se entiende esto como una acción que momentáneamente rompe el sentido y significado de una relación y abre la posibilidad de ir a su fundamento real, material…) puede permitirnos avanzar hacia la destrucción de la comunidad del capital y creación de comunidades de lucha que de manera violenta y déspota acaben con cualquier residuo de aquello que nos encadena a un mundo que no controlamos.

Recordar entonces porque luchamos… ¿por el “compañero allende”?…ese es un gran mito, no podemos esperar nada de un gobierno, menos que apunte a acabar con los elementos básicos de la reproducción de capital. Es ahí donde debemos rasgar las vestiduras de la llamada “izquierda” para emanciparnos de la ideología que nos somete a pedir migajas y rogarle al poder…es ahí donde requerimos no actuar bajo la lógica de este, sino bajo la lógica que vamos construyendo día a día, en base a nuestras experiencias y análisis, aplicación de las teorizaciones en las experiencias y reincorporación de la experiencia en nuevos análisis…así avanzando hacia la comunidad humana. Una lógica que es la realización de nuestra emancipación, sin transiciones ni espera de momento, una emancipación que es cada acción que realizamos y somos capaces de sedimentarla en nuestra experiencia para desarrollarla dinámicamente y subversivamente en la lógica del capital.

Creer que esto es una “novedad” es precisamente lo que debemos dejar de creer. De ahí la importancia de rescatar experiencias del pasado que no hayan caído dentro de la ideológica leninista…un poco de oxigeno para darnos cuenta que el pasado no es como lo cuentan y por tanto el futuro tampoco.

A 41 años de los sucesos de calle Alvarado: Recordar a la VOP es parte de desmitificar la historia de la UP

Extraido Revistakiebre

“La VOP no ha muerto, su justicia será tremenda

y la burguesía temblará con la VOP”

Un mes de junio como este, hace ya 41 años, el gobierno populista de Allende festinaba con la masacre de calle Alvarado, en la que caían los hermanos Rivera Calderón y otros/as miembros de la VOP. ¡Murieron los asesinos de Perez Zujovic! No tardó en titular la prensa mercenaria y burguesa, la que desde antes ya venía desprestigiando las convicciones políticas de quienes ajusticiaron al ex ministro del interior, responsable de la muerte de diez campesinos en Pampa Irigoin. Pero no sólo fue la derecha y el oficialismo de la Unidad Popular los que condenaron a la VOP; la izquierda “revolucionaria”, desde su ideologizada visión, no tardó en tratarlos como “lumpen”, “delincuentes comunes” y “psicópatas terroristas”, llegando incluso a plantear la delirante idea de que eran infiltrados por la CIA para desestabilizar el gobierno del “compañero presidente”. Acusación estúpida si se considera tan solo un poco de la historia política de la VOP y/o de quienes la conformaron.

Pero la VOP fue una organización revolucionaria e iconoclasta mucho más allá de los mitos que se tejen a su alrededor. Su acción desenmarañada del abstracto y confuso mundo teórico, se tradujo en numerosas recuperaciones a bancos, supermercados, armerías, joyerías y empresas de la burguesía. Expropiaciones que sirvieron a su proyecto de levantar la lucha armada para el socialismo, rechazando de plano la vía reformista e institucional que proclamó la UP y a la que los grupos de izquierda hicieron eco. Es por esto que se ha pretendido pasar de largo su historia, pues, en la dualista interpretación que esgrimen las/los izquierdistas, solo caben ellos como representantes del pueblo. El resto, o son de la derecha, o bien, colaboran con ella; siendo así incapaces de leer la coyuntura a la hora de accionar.

De ahí que la VOP se conformara, además de compañeros anarquistas, por jóvenes escindidos del PC y del MIR, de cuyas organizaciones se apartaron tras chocar con sus jerárquicas directrices que de forma arrogante se adjudicaban constantemente el actuar de “las masas”, pretendiendo guiar el camino a seguir. La lectura de los vopistas fue la de no confiar en los discursos verborreicos que abundaban por esos años, y optar por la acción directa como vía para la emancipación. Es decir, responder con la violencia política a la violencia estructural que imponen los gobiernos en todas sus formas.

El recordar hoy a la VOP es parte de desmitificar la historia de la UP, y dejar en claro que los gobiernos, sean del color que sean, protegen los intereses de la clase política y acallarán con muerte, tortura y cárcel a quienes se rebelan. Por tanto, la construcción de una sociedad distinta pasa por nuestras manos y no en el delegacionismo del circo electoral, por más “popular” o “revolucionario” que digan ser los candidatos, como lo pareció ser Allende en su momento. Es también recordar la ocupación del fundo Chicauma, en la cual levantaron un intento de comunidad autogestionada, contraria al modelo de Reforma Agraria y propiedad estatal que se venía impulsando desde el gobierno de Frei Montalva. Es alejarse del chovinismo obrerista, pues en su proyecto político era el lumpen y todos los oprimidos quienes debían pasar a la acción, y no solo aquellos concienzudos que ya la tenían clarita. Es mantener vivo el recuerdo de un intento, como ellos señalaban, de “recuperar con sangre el pan que con sangre nos ha sido robado”, ya que el ajusticiamiento a Pérez Zeta y a tres policías durante recuperaciones, son consecuencias esperables y directas de una confrontación abierta al poder.

Recordar a la VOP es reivindicar el ataque del viejo Heriberto al cuartel de la PDI, es tener claro que esto es hasta el/la “últimx compañerx en pie”.

Con el arma de la memoria cargada.

LA VOP PRESENTE

 

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Ante el ajusticiamiento revolucionario del masacrador E. Pérez Z

http://punkfreejazzdub.blogspot.com/

Post VOP

Ante el ajusticiamiento revolucionario del masacrador E. Pérez Z.

Declaramos que:

1.0.- Constituye un acto de justicia que llena de alegría el corazón de nuestro pueblo.

2.0.- Rendimos un homenaje a los revolucionarios asesinados por el “grave delito” de ejecutar a un miserable.

3.0.- El juego al imperialismo, se lo hacen quienes tienen a los trabajadores desorganizados y sumidos en la más grande ignorancia política.

4.0.- Agentes de la CIA son los que denuncian, reprimen y asesinan a los revolucionarios.

5.0.- La reacción ha avanzado lo que la burócrata UP y su ala “izquierdista revolucionaria” han retrocedido.

6.0.- La burguesía gobierna hoy a través de la UP y la CIA reprime a través del aparato de investigación “popular”.

7.0.- El proyecto de leyes represivas ya lo conocen los revolucionarios de Argentina, Uruguay y Brasil.

8.0.- Chile vive hoy un golpe militar disfrazado.

¡LOS COMBATIENTES NO SE LLORAN…SE REEMPLAZAN!

¡COMO ELLOS…HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE!

¡O HACER DE CHILE LIBRE O MORIR POR LA REVOLUCIÓN!

 

—  Panfleto encontrado el 1 de julio de 1971 tras explotar una bomba en un basurero de la Universidad Católica. Tomado de “La VOP (Vanguardia Organizada del Pueblo), 1969-1971. Historia de una guerrilla olvidada en los tiempos de la Unidad Popular”. Colecciones Memoria Negra, mayo de 2012. Edición dedicada a Mauricio Morales Duarte (1982-2009).

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La mitología izquierdista atribuye a la VOP, en el mejor de los casos, las características de una organización descerebrada y exponente de un “odio instintivo de clase” que “sobrepasa la racionalidad política” (extracto de la Declaración del MIR ante el atentado a Pérez Zujovic y la posterior ejecución militar/upelienta de los hermanos Rivera Calderón), y en el peor la calidad de mero instrumento de la infiltración norteamericana para desestabilizar al proyecto reformista de la UP. En esta breve pero contundente declaración que en rigor no es atribuible a la VOP sino que a algún otro núcleo cercano que quedó en pie tras la embestida represiva, llama la atención la enorme lucidez política de los puntos 3 a 6, que lejos de toda la confusión izquierdista democrática señala el claro carácter burgués de la dominación estatal, no interrumpida por la victoria electoral de Allende, ydenuncia como los verdaderos “infiltrados” a los partidos de la UP, responsables del desarme teórico y práctico de los trabajadores, y muy en especial a lo que correctamente denominan el “ala izquierdista revolucionaria”.

Resulta del todo recomendable leer el libro sobre la VOP, que además de la excelente novela “Carne de perro” de Germán Marín incluye una adecuada contextualización histórica a modo de introducción, y luego un gran conjunto de documentos históricos que hasta ahora eran inaccesibles (comunicados, entrevistas, etc.). Sería de esperar que el mismo “tratamiento” sea otorgado ahora en forma de libros dedicados a otras “guerrillas olvidadas” de la historia reciente.About these ads

 
 

 

Fernando Bolivar Gutierrez Caceres. Dirigente estudiantil  (Escuela De  Artes Graficas)

David Alcayaga Diaz. estudiante universitario (escuela de derecho)

Jorge Farfan Ahumada, Chofer

Patricio Fernando Dagach Ravi, estudiante secundario

Guillermo Gustavo Gonzalez Navarro, estudiante secundario 

 


Le journaliste doit rendre visible ce que le fascisme veut maintenir dans l’ombre.
 
 

 Pueblo MAPUCHE

       SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO MAPUCHE

La militarización de La Araucanía ha dejado una estela de represión policial, brutales

allanamientos y castigos humillantes a mujeres, hombres, ancianos y niños... Ver declaración

 

 

Terrorismo de Estado contra los mapuches

Continúa escalando la represión policial contra el pueblo mapuche. Esta vez -¡otra vez!- mediante la amenaza de utilizar la Ley Antiterrorista, cuyos mecanismos de control y amedrentamiento de la población se están aplicando en La Araucanía. El gobierno de la derecha -tal como antes hicieron los gobiernos de la Concertación y, sobre todo, la dictadura militar-, emplea recursos y métodos propios del terrorismo de Estado para encarar un problema sociocultural e histórico que persiste y que se agrava sin solución.
Cuando terminó la dictadura militar, que no sólo aterrorizó al país sino que también entronizó el crimen y la tortura en la región mapuche para imponer el despojo de tierras indígenas en beneficio de las empresas forestales, el pueblo mapuche creyó llegada la hora de la justicia. Pero no fue así. La represión de los gobiernos de la Concertación causó diez muertos mapuches, entre comuneros y estudiantes. El gobierno de la derecha todavía no ha llegado a ese extremo, pero su tendencia apunta en la misma dirección. En efecto, ha recrudecido la ocupación militar de La Araucanía, a través de fuerzas especiales de Carabineros y la actuación permanente de los órganos de inteligencia policiales y del ejército. A esas fuerzas en presencia, que actúan como si el pueblo mapuche fuese un territorio ocupado, hay que sumar los guardias armados de las forestales y las guardias blancas de los latifundistas. Todos actúan en forma provocadora y prepotente, amedrentando niños, mujeres y ancianos mediante violentos allanamientos de viviendas, control de movimientos y actos de humillación a que son sometidos los indígenas.
La situación ha empeorado a partir de los incendios forestales atribuidos, sin ninguna prueba, por el Ministerio del Interior y Seguridad Pública a la resistencia mapuche. La irresponsable actitud del ministro Rodrigo Hinzpeter -cuyas irreflexivas declaraciones en materias de seguridad y orden público se han hecho habituales-, se ha visto avalada por el presidente de la República. Ambos afirman contar con pruebas de la intencionalidad de los incendios en Carahue y Quillón (estos últimos fuera del territorio mapuche), y en forma sibilina apuntan a la Coordinadora Mapuche Arauco Malleco (CAM), la organización más combativa del pueblo mapuche. Los cuatro principales dirigentes de la CAM, Héctor Llaitul, Ramón Llanquileo, José Huenuche y Jonathan Huillical, se encuentran presos en la cárcel de Angol, condenados a 14 años el primero y a 8 años los restantes, en juicios viciados -según prestigiosos juristas- que están siendo apelados a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La CAM, desde luego, ha negado toda participación en los incendios, reafirmando una estrategia de lucha que no contempla ese tipo de acciones.
Frente a la odiosa reacción del gobierno, criminalizando sin pruebas al pueblo mapuche, destaca la prudencia y sensatez del Fiscal Nacional, Sabas Chahuán, al ignorar las exigencias del gobierno de designar fiscales especiales para investigar los incendios, señalando que los funcionarios existentes en la zona son perfectamente capaces de dirigir la investigación. Ha aconsejado -con razón- que no se debe lanzar acusaciones y adelantar juicios carentes de evidencias, como ha hecho el gobierno.
La orientación represiva y racista del gobierno ha conseguido en cambio ocultar la grave responsabilidad que cabe a la Forestal Mininco (del holding que preside Eliodoro Matte) en la tragedia de Carahue con la horrible muerte de siete rescatistas, modestos trabajadores de salarios ínfimos que murieron achicharrados luchando contra las llamas, sin equipamiento adecuado ni el entrenamiento necesario para combatir incendios forestales.
La peligrosa situación que se vive en La Araucanía por la ocupación militar, y la forma amenazante en que el gobierno esgrime la Ley Antiterrorista contra los mapuches y sus organizaciones, claman por la solidaridad más activa en favor de ese pueblo, castigado durante siglos por la indiferencia de los gobiernos y el comportamiento rapaz de las empresas forestales. El pueblo mapuche necesita ser respetado en su identidad propia. Sus derechos deben ser reconocidos dentro de la pluralidad étnica y cultural que convive en el Estado de Chile. Arrimar la llama de la Ley Antiterrorista -normativa de excepción heredada de la dictadura militar- a un conflicto que dice relación con el reconocimiento de un pueblo originario, puede agudizar los factores de ingobernabilidad que la protesta social encabezada por los estudiantes ha puesto en evidencia.
Hoy como ayer, y como siempre, el hermano pueblo mapuche puede contar con nuestra modesta y leal solidaridad.

Denuncian impunidad en crimen de

 

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por Sergio Reyes:

A 5 años del asesinato del comunero Mapuche Matías Catrileo, diferentes Comunidades y Organizaciones se preparan para la conmemoración del crimen, asesinado por Walter Ramírez, cabo segundo de Carabineros que confesó ser el homicida del joven ocurrido el 3 de enero de 2008, durante la recuperación de terrenos mapuches.

 El poder judicial decidió darle tres años y un día de libertad vigilada a Ramírez, condena quela Familiadestacó que “a pesar de quela Corte Supremaratificó la condena y considera culpable al asesino de Matías, hoy esa culpabilidad se paga sin cárcel, y en libertad.

 Mijael Carbone, werken de la alianza territorial mapuche, denunció la impunidad en que ha quedado el crimen y
reivindicó la lucha de los pueblos originarios.

 

 

 

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   Vanguardia organizada del Pueblo
La Vanguardia Organizada del Pueblo representa la llamada "vía insurreccional al socialismo", que significó la opción por una radicalización del proceso revolucionario que comenzó justamente con la "vía pacífica" de la mano del gobierno de Salvador Allende. Como estrategia de acción política implica una crítica hacia la opción gobiernista, pese a que varios de estos grupos armados apoyaron al gobierno. La particularidad de la VOP consistió justamente en no abandonar la vía armada durante el "gobierno popular", sino que ampliarla, en parte como protesta contra el mismo, al cual bajo ninguna circunstancia adscribió.
Bajo su consigna "¡El Pan que con sangre fue quitado, con sangre será recuperado!", la VOP irrumpió en el escenario político chileno. El día 17 de octubre de 1969 es considerada la fecha en que comienza la historia vopista, cuando Ronald Rivera Calderón fue expulsado del Movimiento de Izquierda Revolucionario, por criticar frecuentemente al MIR por considerarlo "aburguesado" y "poco dispuesto a crear las condiciones  revolucionarias con rapidez". A Rivera se unieron algunos militantes de la Juventud Comunista que –al igual que él– estaban por la línea "ultra" en la acción

 

Esto fue un ajustciamiento y no un asesinato

 

La sangre está recorriendo la piel nívea de la hija de Zujovic. En su cara consternada se dibuja el pánico y el terror. La sangre tibia empieza a salpicar y humedecer la bella silueta de María Angélica. Esa mañana junto a su padre hacía el recorrido de todos los días. Papi la pasaría a dejar a la facultad de psiclogía de la Universidad Católica, para despúes, seguramente, iniciar sus serias actividades polìticasempresariales. Un llanto desesperado empieza nublar la cuenca de sus ojos que rápidamente se tornan en aguaceros..

De los transeúntes que pasan en ese momento por la calle Hernando de Aguirre, un artistucho llamado Julio Jung inmoviliza su actoril cuerpazo y dará, posteriormente, las primeras versiones a la policía y a la prensa de lo que en ese lugar sucedió. Por las ventanas de los edificios de providencia los sapos de siempre inquieren. Asustados corren los visillos de sus ventanas pulcras para saber la procedencia de aquella estruendosa descarga de plomo. Como respuesta : Una ráfaga a esas vidas burguesas ratonas y mierdosas. Y los ojos, los ojos de Ronald nuevamente que se clavan, posan la ira en el rojo charqui de esa carne borrega, ahora agónica, indefensa, inerte, y sacudida cual muñeco de trapo por la metralleta Karl Gustav. El otrora hombre duro, el intocable, el de la muñeca política influyente que sopesa la balanza política y sabe sonreírle a todos, está muerto. Es el mes de junio de 1971. La revolución con olor a empanadas y sabor a tintoleo vive su corto verano.

Hay un clima de violencia que preocupa. Los viejos miristas que fueron eximios empresarios de la educación privada, accionistas del turismo en una isla paradisíaca o funcionarios públicos adscritos a la utopia del socialismo renovado, juegan por aquellos años a la revolución. Asaltan bancos, se toman fundos, organizan a los patipelados pobladores de los sectores periféricos de Santiago para que luchen por sus derechos. Apoyan la vía al socialismo pregonada por su compañero Presidente, hacen sus razzias y expulsan, fierro en mano, las posturas disidentes de anarcos, troskos y pobladores que no bailan la cueca de los ideales rojo y negro. Mas rojos que negros a esa altura.

Un cantautor popular llamado Victor Jara, guitarra en mano, populariza una triste canción que narra los episodios de la matanza de Puerto Montt, y acusa, abiertamente a Pérez Zujov